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viernes, 10 de febrero de 2017

3 RAZONES MENOS OBSCURAS POR LA CUAL LOS PRACTICANTES DE BDSM DEBERÍAMOS DE SABER DE QUÉ TRATA “50 SOMBRAS MÁS OSCURAS”




Hace un par de años, con el boom que se desato con la llegada de la adaptación cinematográfica de “50 sombras de Grey” y gracias a que justamente en ese año tuve la fortuna de poder ver un pre-estreno un par de días antes del estreno general de la cinta, escribí un pequeño ensayo sobre el tema el cual nombre; “MENOS DE 50 RAZONES POR LA CUAL LOS PRACTICANTES DE BDSM DEBERIAMOS DE LEER “50 SOMBRAS DE GREY” con un enfoque de como la obra prima de la inglesa E.L. James[1] había comenzado a hacerse presente dentro de la escena BDSM en México.

El enfoque que le di en aquella ocasión fue desde una perspectiva de tener la apertura de orientar y ubicar a la gente interesada en conocer del tema de una manera más veras y real de lo que el boom mediático iba a presentar para acrecentar sus ventas.

Justo a dos años de haberlo escrito y con la llegada de la nueva entrega fílmica de la saga; “50 sombras más oscuras”[2] puedo decir, que muchas de las cosas que en el 2015 pude darme cuenta que iban a suceder, efectivamente muchas de ellas sucedieron, y al sol de hoy puedo reafirmar que muchos de mis pensamientos de ese momento hoy se sostienen más concretamente, uno de esos pensamiento es el siguiente; -Me asusta pensar que la gente en general que desconoce la escena BDSM, tome a Christian Grey como el arquetipo que deben de tener los dominantes, sobre todo varones, y más preocupante es el arquetipo de Anastasia Steele para los sumisas.

Retomando un poco ese ensayo anterior puedo aun decir que la narrativa y en el estilo literario siguen la misma línea de la primera parte, algunas veces haciendo tedioso algunas partes en cuanto a la descripción de eventos, no existe realmente una maduración de personajes de una novela a otra ( tomando en cuenta que realmente la trama de ambos libros se desarrollan en menos de un año) y aunque ciertos personajes toman más fuerza y presencia en esta parte, siguen quedando eclipsados ante los berrinches e inseguridades de los protagonistas.

La novela en si pierde su toque perverso ya que desde el principio se deja de lado la temática BDSM solo meramente recordada en el penúltimo capítulo del libro, incluso en esta ocasión encontramos que el acrónimo “BDSM” solamente se menciona una vez a lo largo de toda la novela, en el capítulo 17. 

Está claro que esta continuación de la historia deja totalmente el tinte de dar a conocer lo que es el BDSM para volverse una historia de enfoques románticos, donde abundan varias escenas eróticas/sexuales y un par de escenas que pretenden ser de acción y tensión, pero que ambas terminan muy precipitadamente y dejando la sensación de que la autora solamente las escribió sin intención de desarrollarlas más extensamente centrándose en pleno de las inseguridades, miedos y traumas de ambos personajes principales dejando la sensación de que si el BDSM realmente algo bueno y disfrutable para quien lo lleva como estilo de vida.

Del mismo modo siguiendo también esa línea narrativa dentro de la película distribuida por la Universal Picures es una fiel adaptación de la novela, lógicamente tomándose sus licencias narrativas para que esta funcione en pantalla, pero sin ningún cambio sustancial en la trama por lo que cinematográficamente la historia funcionara en términos narrativos para entretener a la gente que le ha ido siguiendo la pista a la historia, repitiendo el éxito comercial que se comenzó desde la primera parte y que ya comienza a prepárale el camino para la última parte, por lo menos en cuanto a las películas se refieren[3].

Sin embargo, lo preocupante de esta historia es que de manera muy persona solo noto un trasfondo sobre una chica con una baja autoestima, pero inversamente con muchas ganas y carácter de querer “reparar” al chico que le gusta, tomando simplemente como base que él está “dañado” por gustarle este tipo de dinámicas, y no obstante lo anterior dicho chico tiene una trastorno obsesivo compulsivo mal enfocado, casi casi un acosador sin dominio de sí mismo, acostumbrado a tener lo que quiere por cualquier medio, esto realmente en la escena BDSMera en México sería un serio problema, tanto de domino personal y ético, como de acoso y abuso de poder e influencias.

Es claro que tanto en la novela como en la película se trata de crear una expectativa para el lector/espectador creando más preguntas y dando menos respuesta que la primera parte, preguntas sobre el pasado de Grey, su relación con Elena Lincoln, con su madre biológica, con sus ex sumisas entre lo más destacado.
Creo que lo que más me incomodo de la trama fue la figura del personaje de Leila Williams, pues a pesar de que se hace mucho hincapié de que su estado alterado no tiene que ver realmente con las dinámicas que tuvo como sumisa de Grey, (por lo menos en el libro) siempre me dejo con una sensación de que su obsesión es originada por haberse desenvuelto en temáticas BDSM y más que mostrarnos las problemáticas reales que pueden haber en la forma en que se desarrollan este tipo de relaciones y la forma de confrontarlas, nos muestra la salida fácil echándole la culpa de su asedio hacia Anastasia por tratar también de “sanar” a Christian convirtiéndose en una sombra obsesiva con encontrar la aceptación (y cariño) de este.

También es llamativo la constante obsesión de Christian por saber qué hace y deja de hacer Anastasia, ya que de manera muy personal pienso que tampoco refleja en ningún modo una relación consensuada[4], pues recodemos que efectivamente la chica no está de acuerdo ni cómoda con los gustos de él, y aunque sexualmente disfruta los encuentros con tintes kinky, rehúye a esa parte exótica y perversa que pueden tener ese tipo de dinámicas, por lo tanto el conceso que debería de haber entre los dos es nulo, el contrato tan mencionado y desarrollado en la primera novela pasa al olvido para conveniencia y facilidad de la trama. (y de mismo Grey pues ya no está atado a los limites Duros[5] de Anastasia)

Justamente eso me recordó un chiste sobre el tema; “la única diferencia que hay entre un acosador obsesivo y Christian Grey es la cantidad de “0” en su cuenta”, quien piense que ser dominante es valerse de sus recursos para poder espiar, manipular y coartar las decisiones de alguien, en este caso de Anastasia, ya que durante la mayor parte de la historia vemos un Christian Grey que no tiene mucho control de sí mismo, que posterga cosas y platicas importantes, cela, desconfía y que se centra simplemente en reforzar su falta de seguridad ante los berrinches propios y de Anastasia en lo que yo podría llamar una partida de tenis de inseguridades el cual se puede notar muy claramente durante todo el capito 14. En cambio esto ha tratado de ser resanado en su versión fílmica, suavizando el temperamento explosivo y dando más sensación de auto control en esta.

Algo que en lo personal me hizo mucha gracia fue el hecho de que el máximo secreto obscuro que tiene Grey es el síndrome de alienación paternal[6] que tiene hacia su madre y que por eso busca a mujeres que se parezcan físicamente a ella para sublimar su deseo sádico hacia ella, me gustaría que en esta parte y sobre ese tema los Psicólogos y Psiquiatras que son parte de la Escena BDSM puedan opinar al respecto a este punto, ya que desde mi experiencia es tendencia natural que busquemos parejas parecidas ya sea fisca o psicológicamente a nuestras figuras paternas y maternas más inmediatas o todo lo contrario en algunos aspectos.

Otro punto de interés es que la mayoría de relaciones BDSM lifestyle que conozco se basa en la confianza ambivalente y reciproca de los participantes ya sea parejas, triadas o relaciones poli amorosas, cosa que en la novela durante casi toda la historia el fantástico Señor Grey demuestra que a pesar de ser un importante magnate y genio de los negocios, no pude mostrar respeto y confianza a la persona que desea ponga si integridad en sus manos, celándola, vigilándola y menospreciando la inteligencia de esta, eso sí, con la mejores intenciones y escudado bajo la bandera del; porque puedo.

Hubo un momento en que me pegunte cual era realmente la diferencia entre Jack Hyde, el jefe abusivo y manipulador de Anastasia y Christian Grey, y aunque es un hecho que de entrada las intenciones de Hyde no son nada loables no dejo de pensar que si este hubiera tendió la mitad de los recursos de Grey, todos sus abusos hacia sus asistentes y personal femenino automáticamente se hubieran tomado otro tinte. 

Una de las frases de la primera parte que me llamo mucha la atención en la novela fue: “Porque estoy muy jodido, Anastasia. Tengo muchas más sombras que luces. Cincuenta sombras más.”[7]

Me hace eco con esta nueva frase que piensa la señorita Steele en el capítulo 13; “Este es el Christian dominante, y parece muy a gusto en su papel. No sé si es algo innato o aprendido”

Aunque pudiese parecer que realmente los practicantes de BDSM estamos “descompuestos” y con muchas más sombras que las del Señor Grey, no hay nada más errado, nuestras fallas y aciertos se pueden reflejar desde cualquier punto de vista; vainilla, laboral, familiar kinster, etc. Y efectivamente la mayoría de lo que practicamos dinámicas BDSM ya sea como forma de vida o solo en la recamara no solo nos gusta y nos divertimos y disfrutamos con nuestro “papel”, y eso es lo importante, que la gente que apenas se va adentrando en esto sepa disfrutarlo, los gustos por el sadomasoquismo, la dominación/sumisión, los juegos de roles, etc, no tiene absolutamente nada de raro, eso sí tampoco se puede esperar que por leer esta saga y con solo dos o tres meses de llevar una sola práctica de las tantas que se llevan a cabo en la escena BDSM se vuelvan expertos en la material o el tema.

Sigo en la insistencia de que hay mejor literatura y cinematografía que refleja mejor lo que es estar en la escena y el estilo de vida BDSM, en este caso de manera narrativa con las novelas he historias de Pauline Réage, Anne Rice, Vanessa Duréis, Elizabeth McNeill, Jeanne de Berg o Laura Antoniou, solo por mencionar a algunas de las escritoras.

Me puse a la expectativa de que a lo mejor en algún momento la trama tuviera un cambio más veras en cuanto a cómo una pareja va evolucionando en el BDSM, con sus respectivos tropezones, pero la verdad con esta segunda parte tope con pared, fuera de que es una novela digerible y rápida de leer solo encontré la desesperación de parte de los protagonista de ser parte de algo, es un hecho que el ser millonario no es sinónimo de felicidad y mucho menos de asertividad.

Ya para terminar y haciendo un recuento de esas 3 razones que menciono en el título y que son el eje de este ensayo;

1.-La trama deja de centrarse en el BDSM, lo cual complica un poco tener claro porque hay gente que disfruta estas prácticas difuminado aún más la línea entre el abuso y lo consensuado.

2.- Los arquetipos que presentan como dominante/sumiso (top/bottom) son errados, cuadrados y casi dogmáticos. 

3.-Hay que redoblar esfuerzos para orientar y ubicar a la gente que esta sinceramente interesada en conocer el BDSM como es verdaderamente.

De nueva cuenta espero les haya gustado esta continuación con el punto personal de esta segunda parte de “la saga más esperada desde “Crepúsculo””, veremos cómo se desarrolla la última parte de este “boom” para llegar a la conclusión de estos pequeños ensayos de su servidor.

Abrazos y azotes a Todos.
Es cuanto


Axel Antonio Andrade Almanza
La Rosa Negra.
09 de Febrero del 2017
México
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