Mucha gente me odia, no es nada nuevo, la verdad es que se
me hago odiar con suma facilidad, desde mi forma de ver la vida, hasta algunas características
que para algunos pueden parecer virtuosas pero lucen como defectos, hasta
defectos que llaman mucho la atención.
No tengo grandes herramientas sociales, realmente carezco de ellas, no esperen un cumplido si realmente no veo a que le puedo ser un cumplido, aunque tampoco esperen que me “enganche” en cuestiones que para mí son pérdida de tiempo ( ese privilegio lo tiene muy pocas personas en mi vida) desde mi perspectiva es una manera de ser sincero.
No tengo grandes herramientas sociales, realmente carezco de ellas, no esperen un cumplido si realmente no veo a que le puedo ser un cumplido, aunque tampoco esperen que me “enganche” en cuestiones que para mí son pérdida de tiempo ( ese privilegio lo tiene muy pocas personas en mi vida) desde mi perspectiva es una manera de ser sincero.
Y hablando de sinceridad; realmente me concibo como una
sombra, la manchita, lo perverso, lo enfermo, lo toxico en muchas cuestiones, a
estas alturas puede que resulte más una bendición, una especie de masoquismo energético.
La forma en la que llevo mi vida BDSMera tampoco es del
agrado de muchos, soy poco ortodoxo, me gusta divertirme, pero también tiendo a
ser muy inflexible, me gusta lo extremo, lo perverso de lo perverso, explorar
limites que van más allá de lo físico, hace poco le mencione a alguien que parece
que brillo tanto, que esa luminosidad llama mucho la atención, pero que si se
acercan demasiado se quemara, no es mentira, sé que es una analogía muy soberbia,
pero pues la verdad si soy soberbio.
A veces tenemos que aceptar que la obscuridad resplandece
tanto que brilla, y hay brillos que ciegan y lastiman, aunque uno no lo desee y
para mi fortuna (fortuna en la etimología de la palabra como tal) yo soy de
esos cuya obscuridad quema.
Para terminar de aburrirlos esta vez hago la acotación de
que Glänzend Dunkelheit, (el titulo) significa
Obscuridad Resplandeciente, un término muy importante para mí.
Es cuánto.
Axel
La Rosa Negra.
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